La empresa Topola, fabricante e importadora de mochilas, cerró de manera intempestiva sus puertas, dejando en la calle a decenas de sus trabajadores.
Este vaciamiento empresarial que a través de artilugios jurídicos y escudándose en el remanido argumento de la caída de sus ventas, propone abonarle a los trabajadores los salarios adeudados en cuota, condenándolos a tratar de percibir sus indemnizaciones dentro del proceso concursal que la empresa presentó ante la Justicia Comercial.
La falta de responsabilidad social del sector patronal que escudándose ante un recesión que no desconocemos, engrosa a la lista de miles de compañeros que perdieron sus empleos desde el inicio de actual programa económico a los trabajadores y sus familias de la empresa Topola.
El gobierno realiza un feroz ajuste y las empresas se encolumnan tras él para nuevamente hacer recaer el peso de la crisis sobre los sectores asalariados.